Edgar Manríquez

miércoles, 17 de diciembre de 2014

¿Disciplinar a la imaginación?


Me parece un crimen siquiera imaginar que podamos disciplinar a la imaginación. Si obedecieramos el real significado de la palabra disciplina, que es: Instrucción y correción... Suponer la corrección de la imaginación... mucho más la instrucción de la imaginación, me parece aberrante.

La imagnación, donde todo es posible... Por qué pensar que necesitamos disciplinar la imaginación?
Y sobre todo antes de querer publicar, considerar obedecer los margenes establecidos, los canones presupuestos por quien sabe quién, para realizar cualquier exposición. querdiendo limitar la misma voluntad del lector, que quiera tener acceso a conocer esa imaginación de otro.

Cómo crear o provocar una actitud crítica sin que se tenga la libertad de leer lo que uno quiera.
Qué afan de imponer al público lo que tiene que leer.

Pero Cómo cuestionar a Antonio Muñoz Molina, premio principe de asturias 2013, toda una «autoridad en la materia» y quien en su discurso «La disciplina de la imaginación»; dado en 1990 en la feria de libro en la universidad complutense respaldado por la editorial santillana, nos marcaba la línea de lo que debía ser, según él, en una sociedad como la española, donde esta muy separada la cultura de la educación. Si obedecemos al riguroso significado de cultura que son las costumbres y tradiciones de un pueblo, pues tendríamos que considerar sevramente la exposición de Muñoz Molina, donde nos urge a unificar las dos en un afán de modelar la «educación perfecta», Sí contemplamos la pintura completa, podríamos darnos cuenta que hasta la educación forma parte de la cultura, de cualquier pueblo, no sólo de España. La forma de educar es cultural y muy subjetiva de cada pueblo, hasta de cada comunidad, hasta de cada familia.

La cultura según Muñoz, son las artes, la literatura, la danza, la música, las bellas artes.

Cómo cuestionar a este hombre que nos obliga a limitar, corregir, restringir y condicionar a la imaginación?

A Muñoz Molina, quien a catalogado a Pérez Reverte como de escritor comercial, a Reverte! quien en este año 2014, en el marco de la FIL de Guadalajara presenta su adaptación del Quijote para bachilleres y que en su versión realiza un Quijote refrescante y más emocionante e interesante que el mismo Cervantes. Una edición de la misma real academia española de la lengua.

En su discurso plantea que existe una separación muy marcada entre la educación y la cultura, un planteamiento que mas se acerca a la política que a la realidad de campo donde suceden las cosas, la política que está muchas veces separada de las dos cosas, donde intervienen las instituciones, dónde tambien los conflictos de interés provocan la urticaria de la razón antre la arbitrariedad de los que sirven al poder.

Pero, lejos de pretender que la actual sociedad adquiera una pasividad inexpresiva; esa postura agrede y provoca una reacción agresivamente revolucionaria.

Por supuesto que en 1990, año del discurso de Muñoz, las redes sociales no jugaban un papel tan tracendente en la sociedad, pues hasta 1995, Randy Conrads crea classmates.com, una red social de circulos de amigos en linea que pretendia la comunicación entre compañeros universitarios,y que vislumbraba ya la inovadora idea de las redes sociales que revolucionaron la manera de ver e influir en el mundo globalizado, iniciando su auge en el 2002, cuando surgen los primeros sitios web de comunidades virtuales. (escritoriofamilias.educ.ar/datos/redes-sociales.html). Entonces, en 1990, no había mucha posibilidad de interactuar con el autor del discurso y debatir su idea.

Muy diferente concepto el de Mario Vargas Llosa, quien en su discurso de recepción del premio nobel de literatura emplea dos veces la palabra disciplina: op. cit. «La literatura es una vocación como una disciplina, un trabajo y una terquedad» No hay misterio: ser terco, perseverar, es la clave de toda habilidad o calidad que deban cultivarse» Pero, él muy al contrario que Muñoz, se refiere a la «disciplina de la literatura» refiriendose al medio (Literatura) mas que a la materia prima (La Imaginación). Muy de acuerdo, maestro Vargas Llosa, habría que disciplinar los medios que tenemos para expresarnos y no la escencia de donde provienen las ideas que nos ayudan a crear y recrear mundos, historias, melodias, paisajes, versos, cuentos; aquí, dónde limitar y corregir a la imaginación podría llegar a trasgredir la voluntad del autor hacia dar a conocer los universos que desea compartirnos y a los que por propia voluntad quisieramos atrevernos a explorar.